Jacto Argentina se ha fijado como meta lograr un fuerte posicionamiento en el mercado nacional de las pulverizadoras autopropulsadas.
Actualmente, la empresa tiene un 7% de participación en el negocio y aspira a crecer hasta una porción de 25% en el mediano plazo.
La base de esa proyección es la nueva fábrica que Jacto inauguró en Arrrecifes (Buenos Aires) y que tiene capacidad para producir 200 pulverizadoras anuales para agricultura tradicional.
Especial
En la planta, Jacto ya está fabricando el modelo Uniport 3000, diseñado especialmente con el objetivo de atender las demandas de productores y contratistas.
La máquina fue concebida a partir de los requerimientos locales de un segmento medio-alto y es específica para el mercado argentino. No se produce en Brasil.
Además, la planta está en condiciones de generar 200 turbinas al año para cubrir las necesidades tecnológicas de las economías regionales, especialmente frutícolas, con la línea Arbus.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería de la provincia de Córdoba dio a conocer el cronograma de cursos para el primer semestre del año, destinados a quienes manejan las máquinas aplicadoras.
El inicio de los cursos será el día miércoles 7 de marzo, en la ciudad de Montecristo (modalidad Actualización), en el departamento Río Primero, y a partir de allí se desarrollarán 27 encuentros hasta el día 30 de julio.
Dictadas por los equipos técnicos del Área de Sanidad Vegetal de la cartera productiva, la asistencia y aprobación de estas instancias son requisito indispensable para la obtención (si es que la persona concurre por primera vez) o renovación (en caso de haber asistido anteriormente) del carné habilitante para desarrollar esta tarea.
Estas capacitaciones se llevan adelante durante todo el año, en distintas localidades del interior de la provincia, y se desarrollan conceptos indispensables en materia de seguridad, uso, aplicación y almacenamiento, entre otros, de productos fitosanitarios, conforme a lo que dicta la ley provincial 9164, que regula la actividad.
Modalidades e inscripción
Cabe recordar que hay dos instancias de capacitación: la denominada Inicial está dirigida a quienes se incorporan a este trabajo y deben obtener el carné, mientras que la segunda es para el refuerzo de conceptos y la renovación de la habilitación. Esta última se denomina de Actualización.
Es importante destacar que a partir de este año la inscripción será únicamente a través del portal de Ciudadano Digital (CIDI). En la página web del ministerio (magya.cba.gov.ar) está el instructivo con los pasos a seguir, en el apartado Secretaría de Agricultura, Área de Sanidad Vegetal.
En el caso de Inicial, cuya duración es de dos jornadas, se estableció un cupo de 25 personas; en tanto que en el de Actualización, que es de una jornada, el cupo es de 50 asistentes. El cronograma completo se puede consultar en la página web del ministerio.
Las primeras
Montecristo, modalidad Actualización, 7 de marzo.
El Tío, modalidad Actualización, 8 de marzo.
Marcos Juárez, modalidad Actualización, 14 de marzo.
Laborde, modalidad Actualización, 15 de marzo.
Despeñaderos, modalidad Actualización, 21 de marzo.
La Higuera, modalidad Actualización, 22 de marzo.
El consumo de agroquímicos y fertilizantes en la Argentina se incrementó 5,6 por ciento en 2017, en relación con el año anterior. De esta manera, continuó con la tendencia positiva de 2016 y así registró niveles cercanos a los de 2010, según IES Consultores.
Durante el año pasado, el consumo llegó a 3,8 millones de toneladas, frente a los 3,6 millones del año anterior.
Para Alejandro Ovando, director de IES Consultores, «las perspectivas son positivas para el segmento, como respuesta a la mejora del sector agropecuario tras la eliminación y la baja de retenciones y el crecimiento del área sembrada».
Factores
En los últimos 25 años ha habido un crecimiento considerable en la utilización de agroquímicos y fertilizantes a raíz de la expansión agrícola y del incremento de la producción, explicó la consultora.
«La devaluación del peso, la eliminación de trabas a las exportaciones, la eliminación de las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz (principales consumidores de Urea) y girasol le dieron impulso al mercado de fertilizantes local, lo que generó un crecimiento en 2016, dada la mayor área sembrada y la intensificación de fertilizantes por hectárea. 2017 continuó con dicha tendencia positiva», detalló.
Comercialización
De esta forma, el consumo interno de agroquímicos y fertilizantes registro niveles cercanos a los de 2010.
A su vez, 69,5 por ciento del consumo respondió a importaciones, aclaró el trabajo.
En 2017, las ventas externas de agroquímicos medidas en valores alcanzaron los 396 millones de dólares, 13,5 por ciento por debajo de los 458 millones de 2016.
En cuanto a las exportaciones en cantidades, en 2017 alcanzaron las 256.000 toneladas, 27,9 por ciento por debajo de las 355.000 toneladas de 2016, por lo que se revirtió la tendencia creciente observada desde 2014.
Las importaciones de agroquímicos y fertilizantes en valores, en 2017, alcanzaron los 1.846 millones de dólares, 1,5 por ciento por encima de los 1.818 millones de 2016.
En cuanto a las cantidades importadas, totalizaron unas 2,64 millones de toneladas, 6,7 por ciento por debajo de las 2,829 millones de 2016.
Compradores y vendedores
Los destinos de las exportaciones de agroquímicos y fertilizantes en valores durante el año pasado se concentraron en el mercado regional: Brasil, con 32,7 por ciento, fue el primer destino de las ventas al exterior, seguido por Paraguay (24,1) Bolivia (12,5); Uruguay (11,3); y Chile (9,6).
En lo referido al origen de las importaciones de agroquímicos y fertilizantes en valores, China ocupó el primer lugar con el 29,8 por ciento, seguido por Estados Unidos (24,1), Brasil (7,5), Rusia (6,2).
La economía argentina creció 2 por ciento en diciembre y 2,8 por ciento en el acumulado de todo el año, con un rol protagónico del sector agropecuario, uno de los que más impulso tomó desde que Mauricio Macri asumió la presidencia de la Nación.
Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el rubro “Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura” cerró el 2017 con una expansión del 2,2 por ciento.
Así, diciembre del año pasado marcó el 14° mes consecutivo de crecimiento ininterrumpido: hay que remontarse hasta octubre de 2016 para encontrar una variación interanual negativa.
Uno de los mayores logros en la generación de nuevas prestaciones de las sembradoras se encuentra en la transmisión de movimiento a sus dosificadores. En las máquinas “convencionales” de transmisión mecánica, el movimiento nace en la rueda motriz, elemento que desaparece en las máquinas modernas. Las nuevas transmisiones son de tres tipos: electro-hidráulicas, electromecánicas y eléctricas. Estas últimas expresan tal vez lo más efectivo en lo que hace a simplicidad y confiabilidad en el trabajo.
Entre los beneficios ofrecidos por estas nuevas configuraciones se pueden mencionar: la mayor uniformidad en la distribución de semilla en la hilera debido a la ausencia de la rueda motriz y su patinamiento. Este último, genera la reducción desuniforme de la densidad de siembra. Asimismo, en sembradoras de gran cantidad de dosificadores, que precisan más de una rueda motriz que pueden accionar cantidades diferentes de dosificadores, el patinamiento distinto de esas ruedas (debido a la carga diferente que cada una arrastra) genera diferentes densidades de siembra. Por ejemplo, una máquina de 21 cuerpos, con una rueda motriz que acciona 10 cuerpos y otra 11, es frecuente que las dos ruedas generen diferentes densidades. Asimismo, las transmisiones mecánicas producen aceleraciones y desaceleraciones de los dosificadores a raíz de las subidas y bajadas que ocurren cuando la rueda motriz y los cuerpos copian el terreno. Por otra parte, estas “nuevas” transmisiones ofrecen menor complejidad y menor costo de mantenimiento debido a la ausencia de cajas de cambio y variadores mecánicos y la menor cantidad de cadenas y uniones cardánicas. También la práctica muestra que es más ágil la tarea de calibración de la densidad de siembra y dosis de fertilización, ya que los cambios de marchas en las cajas o los cambios de ruedas dentadas, son reemplazados por el pulsado de teclas en la cabina del tractor. Tampoco es necesario buscar en el manual, debido a que todo está guardado en la computadora de abordo y su pantalla táctil.
Como un tema a considerar, puede citarse que no necesariamente estos elementos deben complementarse con un navegador satelital a fin de geoposicionar de manera automática los cambios de densidad. Así las cosas, el navegador puede considerarse como otro paso en la evolución de la siembra y su logística, incluidos los controles vía satélite o teléfono celular desde cualquier punto del planeta a otro punto (siempre que haya señal).
En suma, los sistemas electro-mecánico o electro-hidráulico permiten calibrar la densidad de siembra y fertilización con menor margen de error y en menos tiempo, comparado con los sistemas tradicionales, con transmisiones mecánicas. Lo cual no es poco, si se tiene en cuenta que es altamente recomendable controlar la dosificación de semilla cada vez que se cambia de partida de la misma, debido a que el tamaño de la misma cambia entre camadas.
Elementos en las nuevas transmisiones En las transmisiones electro-hidráulicas, un motor hidráulico de caudal variable mueve el eje de los dosificadores. La computadora de abordo, mediante un soft y un cerebro electrónico, comanda la electro-válvula que deja pasar más o menos aceite al motor. Un acople detecta cuando la máquina está en posición de trabajo o de transporte y acciona o detiene la siembra. Dos contadores de giros cuentan las vueltas de la rueda motriz por unidad de tiempo (y la distancia recorrida) y el régimen del eje de los dosificadores. Toda la información se reúne en la computadora. Un soft se encarga de traducir todos los movimientos ocurridos en la sembradora y así desde la computadora se comandan las funciones de siembra. El sistema ISOBUS comunica la computadora con la sembradora, es decir la computadora con los motores hidráulicos (uno por cada eje de dosificadores de semilla y fertilizante). El sistema hidráulico puede ser el del tractor, o bien sistema independiente montado en la sembradora.
En el caso de las transmisiones electromecánicas, un variador de velocidad eléctrico simplifica el planteo y los requerimientos del tractor, que sólo debe aportar los 12 voltios de su batería.
El último paso en esta evolución en la actualidad lo ofrecen las sembradoras con dosificadores eléctricos. En ellos, un motor independiente del tipo brushless comanda a cada dosificador, de manera directa a través de una cremallera ubicada en la periferia de la placa de siembra, como si esta fuera la corona de arranque de arranque del motor, y el piñón del motor eléctrico como si fuera el del burro de arranque. Los motores sin escobillas utilizados en aeromodelismo son caros de fabricación, pero altamente eficientes en el aprovechamiento de la potencia que generan debido a que han sido liberados del roce de las escobillas contra el colector de corriente, necesario en los motores comunes. En los motores eléctricos comunes de potencias más bien altas, la pérdida de potencia por el rozamiento de las escobillas es despreciable por lo pequeña. Pero en los motores más pequeños este roce es un gasto de potencia significativo.
En estas máquinas como cada cuerpo es independiente, ya que a cada uno le llega un cable con la energía de mando, se puede sembrar en las curvas manteniendo constante la distancia entre semillas en todas las hileras, las internas y las externas a la curva. Asimismo, se puede interrumpir la siembra por cuerpo en forma individual, con lo cual a pesar de sembrar al sesgo, se logran cabeceras de corte perpendicular, sin los serruchos en las terminaciones como se hacen con las máquinas sin corte por cuerpo. A ello además se suman los menores costos de fabricación, de mantenimiento y agilidad de operación y calibración, sin cadenas ni cajas ni ruedas dentadas. Si la potencia de la batería del tractor no alcanzara debido a la cantidad de cuerpos, se instala un pequeño generador de corriente en la sembradora accionado desde el hidráulico del tractor.
En esta historia, el monitor de siembra se transformó en una computadora, que controla la densidad de siembra por diferentes vías. Vimos tres. Pero no termina aquí la cosa. También hay palpadores de dureza de suelo que permiten mejorar la uniformidad de la profundidad de siembra y minimizar la compactación del terreno y tubos de bajada que minimizan errores de distribución generados con posterioridad a la dosificación. Pero eso es otra historia.
Antes de la cosecha de los cultivos de granos es la época de los silajes. Por este motivo siempre es aconsejable repasar los conceptos más importantes para hacer un buen cortapicado.
La calidad. Es uno de los puntos destacados a tener en cuenta para lograr una adecuada transformación del cultivo a una reserva de henolaje o heno”, asegura el técnico José Costamagna.
Corte y rebrote. “Tiene que ser un corte neto porque eso garantiza una buena sanidad de la planta y un rebrote mucho más rápido”, agrega Costamagna. A su vez, el especialista agrega que por el uso de los rolos acondicionadores permite igualar la pérdida de humedad del tallo con las hojas.
Heno. Es clave lograr fardos de alta densidad para bajar costos de transporte sin perder los niveles de calidad exigidos en el mercado, agrega el técnico.
Sobre la alfalfa, la reina de las forrajeras, se harán las dinámicas matutinas vinculadas a Experiencia Forrajera, en Florentino Ameghino.
La digestibilidad del silaje. Conseguir esta meta es decisiva para el destino que se le dará al material cortado. «Hay que conseguir una buena oferta de forraje con alto aporte de fibra efectiva de calidad“, afirma.
Cómo enfrentar la sequía. “Frente a las actuales condiciones climáticas hay que asegurarse una buena fermentación mediante la inoculación, hay que regular adecuadamente las embolsadoras y evitar los estiramientos máximos de las bolsas en condiciones extremas de calor“, señala Costamagna, quien pertenece al departamento comercial de CLAAS Argentina.
Ajustes en la cosecha. “Para iniciar el trabajo hay que tener en cuenta el grado de humedad que presenta el cultivo y cómo ha llegado al tiempo de cosecha”, sostiene, por otra parte, Eduardo Postacchini, del servicio técnico de la compañía alemana.
Todos estos conceptos centrales se podrán repasar durante «Experiencia Forrajera y en Cosecha», organizadas por Claas, este viernes, en su campo experimental de la localidad bonaerense de Florentino Ameghino (ruta 188, kilómetro 308).
Durante esta doble cita, la mañana estará dedicada a la actividad forrajera y el inicio de la jornada tendrá al maíz para silo como protagonista central. Luego de las charlas a campo será el turno de las dinámicas con maquinaria, donde se podrá ver la nueva picadora JAGUAR 960.
La tarde estará dominada por la actualización de información y últimas tecnologías en cosecha, centrada exclusivamente en dos cultivos: maíz y girasol.
Por último, en las dinámicas con maquinaria se podrá con la línea LEXION, el modelo más grande de la marca, y la versión TUCANO, de menor porte pero con los mismos estándares tecnológicos y prestaciones que su hermana mayor.
A la mañana temprano de un día corriente, José sube a la cabina de su tractor, le da arranque y lo deja regulando en punto muerto en tanto se toma unos minutos para que se caliente, o “tome temperatura”, para luego salir a trabajar. Mientras sube la temperatura, se toma un par de cimarrones, es decir un par de mates sin azúcar con yerba fuerte y sabrosa. Pasados unos minutos, se pone en movimiento y encara las tareas del día, sea la siembra, la fertilización o la cosecha.
Con ese procedimiento, durante diez o veinte minutos el motor trabaja en frío y el gasoil se quema en forma incompleta, con las piezas metálicas que trabajan sin dilatarse, como sí lo hacen cuando están calientes. Pero lo que no se tiene en cuenta es que durante esos minutos tan breves como dañinos, el combustible libera ácidos y vapor que se trasladan al cárter mezclándose con el aceite. La consecuencia directa es que el aceite acorta su vida útil debido a que los aditivos que tiene en su seno compensan la acidez proveniente del gasoil mal quemado. Es que para ello están los aditivos, sin contar que también el referido aceite captura el hollín originado en la misma quema incompleta del combustible. Además, el aceite será cambiado -en el mejor de los casos- a las horas que indica la cartilla de mantenimiento del tractor.
El motor trabaja bien en un rango estrecho de temperaturas.
En realidad, si se quiere que el lubricante cumpla con todas las funciones para las que fue desarrollado, en un motor tratado en las condiciones hasta aquí descriptas, debería ser remplazado en un tiempo más corto.
Si bien no es matemático el tiempo de cambio del aceite del cárter del motor, se recomienda enfáticamente respetar los periodos señalados en las cartillas de mantenimiento. El de cambio es el tiempo en que el aceite tratado correctamente trabajará más horas en condiciones óptimas de lubricación. Y lo dicho vale para aceites minerales y para aceites sintéticos, estos últimos de mayor valor y mayor vida útil que los aceites minerales.
Como nota al margen, recordemos que los lubricantes sintéticos se crean de manera artificial logrando mayor resistencia a temperaturas más elevadas que los aceites de origen mineral. Funcionan bien a temperaturas más bajas, por ello el arranque en frío es menos problemático. Reduce más la fricción y el rozamiento entre metales. Los aditivos aplicados ayudan a combatir el barro y residuos de la combustión del combustible. Aumentan la vida útil del motor, los espacios entre cambios son mayores, aumentan la potencia y reducen el consumo de combustible. Se aplican en cualquier momento de la vida del motor.
Ahora bien, ¿se puede mejorar el proceso de arranque del tractor? ¿Cuál es la manera correcta? Es muy sencillo.
Cuando se le da arranque al motor, lo mejor es poner el acelerador a media carrera y ni bien comenzaron las primeras explosiones bajar la aceleración al mínimo, poner primera y salir andando. Suavemente, sin acelerar más que lo suficiente, como para lograr el avance del equipo suave y sin aceleradas. De manera tal que el motor ganará la temperatura de trabajo en el menor tiempo posible, son unos 5 a 7 minutos con todos los mecanismos en buen funcionamiento. Es decir, en los tractores modernos: radiador, bomba de agua, electro ventilador, termostato y doble válvula del radiador con botellón de recuperación. En los más viejos: radiador, ventilador, tapa del radiador con doble válvula o sin ella, ventilador y termostato. De esta manera se minimiza la generación de ácidos y de hollín, además se dilatarán más rápido los metales, optimizando el huelgo (distancia) entre las superficies separadas por la película lubricante.
Ni bien se note que la temperatura llega a ser la necesaria para el trabajo (lo cual será en menos de la mitad de tiempo que el necesario con los cimarrones), se comenzará a exigir del equipo las prestaciones o servicio de rigor. Asimismo, con este proceder también habrán llegado al mismo tiempo a la temperatura de trabajo la transmisión y el hidráulico que de la otra manera. Cuando el tractor sale con el motor en caliente, la transmisión aún estará fría y será exigida como si ya estuviera en condiciones de trabajo. También la transmisión sufre las consecuencias de un mal calentamiento diario.
En otras palabras, puede decirse que el motor trabaja bien en un rango estrecho de temperaturas, y cuando se sale del rango ya sea por fallas en el sistema de enfriamiento o por mal manejo, se desnaturaliza el aceite que pierde su poder lubricante, y el motor “se agarra” y se funde. A veces no llega a fundirse, pero entonces se habla de una “recalentada”. Y dicen no pasó a mayores. Y muchas veces esos defectos mayores llegarán en algún momento, más temprano que tarde. Y también si el motor trabaja frío, las consecuencias serán el mal quemando del combustible, o sea la combustión incompleta, que conduce al acortamiento de la vida útil del aceite y, por ende, del motor. Además, un motor trabajando frío consume más gasoil y más aceite, y contamina más el ambiente por la mayor emisión de gases y de hollín.
En resumidas cuentas, ni bien dio arranque salga caminando, no espere que el motor caliente con el tractor parado. Esto último le ocasionará un daño progresivo. Un poco cada día no se nota, hasta que si se nota.
(15-02-18) A partir de este mes, Jacto comienza a producir en suelo argentino tres modelos de pulverizadores de arrastre de la línea Arbus y un modelo de pulverizador automotriz de la línea Uniport.
La nueva planta industrial de la empresa, que se inaugura mañana viernes, tiene 3600 m² y está ubicada en la ciudad de Arrecifes, provincia de Buenos Aires, a 180 km de Capital Federal. Exclusivamente para el mercado local, la empresa producirá el Uniport 3000, un pulverizador autopropulsado que cuenta con tanque de 3000 litros y barras de pulverización de 30 metros.
«Es un equipo con especificaciones adecuadas para el productor y contratista argentino, que trabaja grandes extensiones y demanda mayor capacidad de trabajo. El mercado exige tecnología de precisión, equipos robustos y de bajo mantenimiento, que brinden calidad y seguridad en las aplicaciones, al operario y al medio ambiente; todas características destacadas de Jacto y confiamos plenamente que están presentes en este nuevo producto» comenta Marcelo Blanco, gerente comercial para Argentina.
Por otro lado agrega, que «la elección de fabricar también los modelos de la familia Arbus se justifica, pues Argentina posee grandes áreas de cultivo para exportación de manzanas, peras, naranjas, mandarinas, limones y uva entre otras; que sustentan importantes economías regionales donde Jacto siempre estuvo y es líder».
«Argentina es uno de nuestros principales mercados fuera del Brasil. Es un país con clima favorable y tierra fértil y sus productores son receptivos a las nuevas tecnologías. Además, desde hace 26 años Jacto ya cuenta con una estructura en la ciudad, que recibe los equipos hechos en Brasil y que ahora es ampliada para tornarse en una unidad fabril», explica Fernando Gonçalves Neto, Presidente de Jacto.
Otro aspecto que refuerza la fabricación de los equipos en Argentina es que hay un escenario oportuno en lo que se refiere a iniciativas del gobierno para el incremento de la producción en el país. «Estas medidas del nuevo gobierno han sido positivas para mejorar la rentabilidad y proyección de futuro del productor agrícola, como es el caso de la eliminación y/o disminución de las retenciones sobre los precios de exportación de los distintos granos, la sensible mejoría del tipo de cambio y otros factores que dan estabilidad a los productores, hoy ellos son incentivados a producir y precisarán de equipos eficientes para ser competitivos», explica Carlos Palmieri, Gerente General de Jacto Argentina.
Conmemoraciones
La inauguración de la planta industrial en Argentina será un marco para los 70 años de Jacto, conmemorados también en 2018. Es un momento bastante simbólico, ya que históricamente, en 1963, Jacto hizo su primera exportación: un lote de espolvoreadoras tipo mochila, precisamente para Argentina. Actualmente la empresa exporta para más de 100 países, con presencia en los cinco continentes.
La tecnología en tractores de avanzada crece cada año con los lanzamientos de las grandes marcas. Pero también se perfila hacia el futuro con diseños audaces.
En esta línea se inscribe el Triple V (Valtra Versatile Vehicle), un tractor modular todo-terreno de tres ejes, concebido para trabajar en lotes planos y también en pendientes. Puede trabajar con operario o de manera autónoma.
El concepto ganó una mención de honor en el Valtra Design Challenge 2017, una convocatoria internacional de Valtra para pensar el tractor del futuro y que ganaron tres argentinos (ver nota).
El Triple V fue creado por el italiano Paolo De Giusti, un diseñador que crea modelos futuristas de distintos vehículos, entre ellos motos y bicicletas
Universal
La idea del Triple V es lograr un equipo de máxima versatilidad, de aplicación universal y que se adapte a diferentes necesidades.
El tractor puede variar su tamaño de 2,50 metros (el límite que habrá en Europa para las rutas) a 3,20 metros en trabajo para acoplarse a implementos pesados.
Además, y para aumentar la capacidad de carga o tracción, el eje central se puede desplazar al eje delantero o trasero. En el techo hay un drone listo para prestar servicios.
Cada rueda es independiente, con un motor eléctrico y un sistema de suspensión activa. Todos los componente son idénticos, conformando una unidad de tracción montada en un marco simple, llamado Esoframe.
Claas levanta el telón del programa 2018 de Experiencia Forrajera y en Cosecha con la primera jornada que se desarrolla el viernes 23 de febrero.
La instancia de capacitación y actualización comienza a las 8,30 hs en el campo experimental que la compañía posee en Ameghino (Buenos Aires), a la altura del Km 308 de la ruta 188.
Además de las charlas técnicas y las demostraciones a campo con maquinarias, diserta el economista Carlos Melconián.
Para consultas e inscripciones, se puede llamar al 03493-427-700 o escribir a info.argentina@claas.com
Contenidos
En materia de forrajes se hace foco en ensilaje de maíz en condiciones de sequía, inoculación, alfalfa y fardos vs rollos.
Hay dinámicas forrajeras con máquinas de Claas, Mainero, Agromec y Richiger.
En el capítulo de cosecha, se abordan temas como el manejo del maíz y los ajustes de recolección y nuevas tecnologías en girasol.
En las demostraciones, trabajan cosechadoras Claas de las líneas Lexion y Tucano junto a tolvas de Cestari. También hay embolsado con máquinas de Richiger y pulverización con equipos de Jacto.