|22 Feb 2018

¿Por qué las máquinas más modernas mejoran la calidad de siembra?

Por Juan Bautista Raggio

Uno de los mayores logros en la generación de nuevas prestaciones de las sembradoras se encuentra en la transmisión de movimiento a sus dosificadores. En las máquinas “convencionales” de transmisión mecánica, el movimiento nace en la rueda motriz, elemento que desaparece en las máquinas modernas. Las nuevas transmisiones son de tres tipos: electro-hidráulicas, electromecánicas y eléctricas. Estas últimas expresan tal vez lo más efectivo en lo que hace a simplicidad y confiabilidad en el trabajo.

Entre los beneficios ofrecidos por estas nuevas configuraciones se pueden mencionar: la mayor uniformidad en la distribución de semilla en la hilera debido a la ausencia de la rueda motriz y su patinamiento. Este último, genera la reducción desuniforme de la densidad de siembra. Asimismo, en sembradoras de gran cantidad de dosificadores, que precisan más de una rueda motriz que pueden accionar cantidades diferentes de dosificadores, el patinamiento distinto de esas ruedas (debido a la carga diferente que cada una arrastra) genera diferentes densidades de siembra. Por ejemplo, una máquina de 21 cuerpos, con una rueda motriz que acciona 10 cuerpos y otra 11, es frecuente que las dos ruedas generen diferentes densidades. Asimismo, las transmisiones mecánicas producen aceleraciones y desaceleraciones de los dosificadores a raíz de las subidas y bajadas que ocurren cuando la rueda motriz y los cuerpos copian el terreno. Por otra parte, estas “nuevas” transmisiones ofrecen menor complejidad y menor costo de mantenimiento debido a la ausencia de cajas de cambio y variadores mecánicos y la menor cantidad de cadenas y uniones cardánicas. También la práctica muestra que es más ágil la tarea de calibración de la densidad de siembra y dosis de fertilización, ya que los cambios de marchas en las cajas o los cambios de ruedas dentadas, son reemplazados por el pulsado de teclas en la cabina del tractor. Tampoco es necesario buscar en el manual, debido a que todo está guardado en la computadora de abordo y su pantalla táctil.

Como un tema a considerar, puede citarse que no necesariamente estos elementos deben complementarse con un navegador satelital a fin de geoposicionar de manera automática los cambios de densidad. Así las cosas, el navegador puede considerarse como otro paso en la evolución de la siembra y su logística, incluidos los controles vía satélite o teléfono celular desde cualquier punto del planeta a otro punto (siempre que haya señal).

En suma, los sistemas electro-mecánico o electro-hidráulico permiten calibrar la densidad de siembra y fertilización con menor margen de error y en menos tiempo, comparado con los sistemas tradicionales, con transmisiones mecánicas. Lo cual no es poco, si se tiene en cuenta que es altamente recomendable controlar la dosificación de semilla cada vez que se cambia de partida de la misma, debido a que el tamaño de la misma cambia entre camadas.

Elementos en las nuevas transmisiones En las transmisiones electro-hidráulicas, un motor hidráulico de caudal variable mueve el eje de los dosificadores. La computadora de abordo, mediante un soft y un cerebro electrónico, comanda la electro-válvula que deja pasar más o menos aceite al motor. Un acople detecta cuando la máquina está en posición de trabajo o de transporte y acciona o detiene la siembra. Dos contadores de giros cuentan las vueltas de la rueda motriz por unidad de tiempo (y la distancia recorrida) y el régimen del eje de los dosificadores. Toda la información se reúne en la computadora. Un soft se encarga de traducir todos los movimientos ocurridos en la sembradora y así desde la computadora se comandan las funciones de siembra. El sistema ISOBUS comunica la computadora con la sembradora, es decir la computadora con los motores hidráulicos (uno por cada eje de dosificadores de semilla y fertilizante). El sistema hidráulico puede ser el del tractor, o bien sistema independiente montado en la sembradora.

En el caso de las transmisiones electromecánicas, un variador de velocidad eléctrico simplifica el planteo y los requerimientos del tractor, que sólo debe aportar los 12 voltios de su batería.

El último paso en esta evolución en la actualidad lo ofrecen las sembradoras con dosificadores eléctricos. En ellos, un motor independiente del tipo brushless comanda a cada dosificador, de manera directa a través de una cremallera ubicada en la periferia de la placa de siembra, como si esta fuera la corona de arranque de arranque del motor, y el piñón del motor eléctrico como si fuera el del burro de arranque. Los motores sin escobillas utilizados en aeromodelismo son caros de fabricación, pero altamente eficientes en el aprovechamiento de la potencia que generan debido a que han sido liberados del roce de las escobillas contra el colector de corriente, necesario en los motores comunes. En los motores eléctricos comunes de potencias más bien altas, la pérdida de potencia por el rozamiento de las escobillas es despreciable por lo pequeña. Pero en los motores más pequeños este roce es un gasto de potencia significativo.

En estas máquinas como cada cuerpo es independiente, ya que a cada uno le llega un cable con la energía de mando, se puede sembrar en las curvas manteniendo constante la distancia entre semillas en todas las hileras, las internas y las externas a la curva. Asimismo, se puede interrumpir la siembra por cuerpo en forma individual, con lo cual a pesar de sembrar al sesgo, se logran cabeceras de corte perpendicular, sin los serruchos en las terminaciones como se hacen con las máquinas sin corte por cuerpo. A ello además se suman los menores costos de fabricación, de mantenimiento y agilidad de operación y calibración, sin cadenas ni cajas ni ruedas dentadas. Si la potencia de la batería del tractor no alcanzara debido a la cantidad de cuerpos, se instala un pequeño generador de corriente en la sembradora accionado desde el hidráulico del tractor.

En esta historia, el monitor de siembra se transformó en una computadora, que controla la densidad de siembra por diferentes vías. Vimos tres. Pero no termina aquí la cosa. También hay palpadores de dureza de suelo que permiten mejorar la uniformidad de la profundidad de siembra y minimizar la compactación del terreno y tubos de bajada que minimizan errores de distribución generados con posterioridad a la dosificación. Pero eso es otra historia.

Fuente: https://www.clarin.com/rural/maquinas-modernas-mejoran-calidad-siembra_0_BktsO58NG.html

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