|7 Feb 2020

Claves para lograr forrajes de alta calidad en la cantidad necesaria

Vamos camino al otoño, cuando harán presión los alfalfares y verdeos pidiendo urgentes cortes para hacer reservas de forraje de calidad. Será una cosecha de nutrientes, como dicen los especialistas.

Y como siempre, habrá situaciones en las que el clima jugará en contra de hacer un buen heno empacado en forma de rollos. Es decir, conservar una gran cantidad de nutrientes por kg de forraje, a partir de un cultivo de excelente calidad forrajera, es decir, con buena cantidad de nutrientes pometro cuadrado.

Claro que precisamente el henolaje es una forma de conservación de forraje que implica una mejora respecto del heno debido a que lo independiza de las condiciones del clima. Y algo más.

El henolaje es un proceso de conservación de forraje, basado en principios químicos. En él se practica un oreado más corto que en heno, hasta alcanzar un 50% de humedad aproximadamente. Recordemos que en heno este valor ronda el 20%.

Entre los beneficios que se pueden listar a favor del henolaje se puede mencionar el hecho de que la separación de hojas del tallo de la planta es realmente bajo, sino inexistente. De más esta decir que esto es fundamental debido a que en las hojas se encuentra la mayor concentración de proteínas y nutrientes del forraje. Y en verdad, cuando se cosecha forraje, en realidad se cosechan nutrientes, sostienen los especialistas.

Por otra parte, al buscar un porcentaje de humedad mayor que en el heno, además de acortar las horas en las que el material esta expuesto en el lote –expuesto a lluvias, rocío, viento, tormentas–, desaparece el uso del rastrillo. Recordemos que el rastrillo para orear y/o virar andanas, es un factor que hace perder hojas siempre. En mayor o menor grado, pero siempre.

Además, los rollos pesan un 30% más, debido a que tienen ese porcentaje más de humedad respecto del heno. Lo cual hace que convenga hacer rollos con rotoenfardoras angostas, es decir las que los hacen de 1,20 m de ancho, y no las que hacen rollos de 1,50 m de ancho. Es importante que no superen 1,20 m de diámetro, de manera tal que su peso no supere al menos por mucho los 500 kg.

Por otra parte, no olvidemos que la misma rotoenfardora se puede utilizar tanto para hacer heno como henolaje.

Otra ventaja del sistema es que se pueden conservar de la mejor manera cantidades de menores de forraje con menor movimiento de equipos en comapración con el ensilado. En éste se precisan picadora, camiones, embolsadora, entre otros.

Un beneficio central es que no se producen pérdidas de post fermentación como en los silos demasiado pequeños, debido al pisoteo de los tractores, entrada de aire, problemas con el viento. Todo ello propicia la entrada de tierra micoorganismos, problema para la calidad del forraje.

Además, en el henolaje las condiciones de anaerobiosis se producen de manera rápida con lo cual se mejora el proceso.

Y llegado a la etapa de suministro del alimento a la hacienda, es importante anotar que es más fácil su manipuleo y por ende, menor la generación de pérdidas. Tampoco se precisan equipos especiales para extraer el material sin dañar el silo.

Pero lo espectacular del sistema es ver que cuando las cortadoras están literalmente paradas porque el clima no deja trabajar el heno… En el henolaje se sigue sin problemas de ningún tipo. El riesgo climático no está y el forraje resulta de excelente calidad. Esto parece una exageración, pero realmente es así.

Otro detalle que no pasa desapercibido a quien anda con la ración para la hacienda, es que no se ve más la pulverización de hojas secas en el comedero cuando el animal termina de consumir el contenido. Todo el forraje desaparece del comedero en su boca y va al rumen.

Con el heno, los comederos quedan cubiertos de hojas secas, y ello es todo pérdida de nutrientes.

Entre los requerimientos para lograr un buen henolaje partir de un buen cultivo, se pueden consignar, además de la cortadora acondicionadora y la rotoenfardadora, la mesa de empacar, el rollo de film con memoria -en el país los hay sin problema de disponibilidad- un buen inoculante y un manipulador de rollos frontal para el tractor.

Es útil recordar que la inoculación del henolaje de alfalfa es importante debido a la dificultad para fermentar que ofrecen las plantas. Ello es debido a su bajo contenido de azúcares y,, por ende a la capacidad buffer (resistencia a la acidificación debido a la baja presencia de azúcares en la alfalfa), aspectos que condicionan de manera frecuente la fermentación láctica.

Es por ello que resulta fuertemente conveniente la inoculación con bacterias específicas a tasas mayores de 100.000 Unidades Formadores de Colonia por gramo de forraje. Este dato es sustentado por los ensayos de inoculación.

Para garantizar la calidad del alimento que luego será transformado en carne y leche, es obligatorio y sumamente importante la aplicación de inóculos aprobados por SENASA, identificados con marbete y que incluyan prospecto y recomendaciones de uso. Es responsabilidad de quien produce alimentos.

En el mercado se ofrecen inoculantes con los que se mejora la calidad del forraje, bajando carga de microorganismos patógenos, acidificando el pH, y absorbiendo todo el nitrógeno no proteico que se utiliza para el desarrollo de los microorganismos beneficiosos, aportados por los fermentos específicos.

Fuente: Clarín

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