|6 Abr 2018

Cuando la maquinaria influye en el consumo y la producción

Hoy queremos volumen, calidad y cantidad de forraje, alguien podrá pensar que es mucho pedir, pero cuando aprieta el clima todo lo que se consiga en pos de cantidad y calidad es bienvenido

Al momento de confeccionar los silos probablemente nos inclinemos mas que en otras campañas por sistemas de menor volumen y mas cuidado como puede ser el sistema de embolsado de forrajes, además que el mismo nos permite lograr mas estabilidad y seguridad cuando trabajamos con niveles de Materia Seca mas elevados, como es característico en estas temporadas de sequía.

Pero debemos tener especial cuidado al momento de manejar la embolsadora, ya que en múltiples casos se suele ver que por errores en el manejo de la misma estamos disminuyendo en gran medida el tamaño de partícula de picado, lo que dará como resultado menor fibra efectiva en rumen con los inconvenientes nutricionales que esto acarrea, sumado a que como el clima nos juega en contra no tenemos mucha oferta de forrajes fibrosos para lograr una buena motilidad ruminal.

Cuando se procede a la carga de forraje en la embolsadora, generalmente se descarga cada acoplado o camión y se comete el error de esperar a que toda la batea de la embolsadora se vacíe para proceder a la siguiente descarga pero sin interrumpir el accionamiento del rotor de compactación.

Otro factor es que como el volumen de forraje es escaso, el llenado del silo es mas lerdo y esto acentúa el error antes mencionado.

Cuando la batea o bandeja de descarga de la embolsadora decrece en volumen o flujo de forraje, el rotor comienza a trabajar repetidamente sobre una porción del forraje embolsado generando un repicado del material, achicando su tamaño de partícula y en algunos casos generando humedad excesiva por ruptura de pared celular

Al tener un forraje mas molido se afectará la rumia de los animales que consuman esa porción del silo afectado sus índices productivos.

Por esta razón se recomienda en todos los casos y no solamente en épocas de sequía, que cuando el flujo de material decrece en la bandeja, noria o batea de la embolsadora, se interrumpa el accionamiento del rotor de la misma para evitar el trabajo de los alaves del mismo sobre una misma porción del forraje embolsado para evitar este efecto y lograr un forraje consistente en su tamaño de partícula y similar al que se reguló con la picadora.

La forma adecuada de operación, es cargar material de un acoplado o camión hasta que este se vacía, pero cuando el flujo de material que queda sobre la bandeja de la embolsado comienza a decrecer en volumen, interrumpir el accionamiento hidráulico de la batea primero para liberar el rotor de alimentación y posteriormente interrumpir la toma de fuerza (TDP) de éste para evitar un “sobre amasado” del forraje logrando que el tamaño de partícula no se altere

De esta manera se hará un trabajo mas racional, se consume menos combustible, se logra un llenado mas parejo de la bolsa, una compactación uniforme y por sobre todas las cosas un tamaño de partícula similar al escogido al momento del picado.

Fuente: https://www.defrentealcampo.com.ar/2018/04/03/cuando-la-maquinaria-influye-en-el-consumo-y-la-produccion-2/

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